¡Auxilio! La secuela de un libro me ha decepcionado

Amigos, tengo una anécdota interesante para ustedes: como les he estado contando en las entradas de Mi Diario de Escritor, estoy involucrándome más en Wattpad, intentando que mi novela, “The Vultures”, logre alcanzar más lecturas. Para esto, estoy tomando varias solicitudes de “Read for Read”, es decir, leer el trabajo de algún escritor para que, a cambio, él o ella lean el mío. En una de estas dinámicas, me topé con un libro que de inmediato me atrapó: se trata de una historia de vampiros que, a primera vista podría parecer de amor; digo a primera vista porque, al final, resultó ser algo completamente diferente. Ahora les cuento más.

Para empezar, les confieso que nunca he sido fan de las historias de vampiros. Jamás le encontré el chiste a la saga de “Crepúsculo”, en parte porque el personaje de Bella Swan me parece absolutamente terrible, y en parte porque el estilo de Stephenie Meyer no logró engancharme. “Las Crónicas Vampíricas” de Anne Rice son otro grupo de novelas de vampiros a las que no logré encontrarles el gusto, a pesar de que el estilo gótico es uno que me intriga bastante. Es un tema personal, estoy seguro, pero basta decir que no estoy muy enamorado del género. Con esto les doy suficiente contexto para que entiendan de dónde vengo, y es suficiente decir que, de no haber tenido que leer el libro para la dinámica de “Read for Read”, seguramente no me habría pasado por la cabeza leerlo. ¿Cómo, entonces, una historia de vampiros logró atraparme? De la manera más efectiva: con personajes interesantes y atractivos.

La novela trata de un vampiro, Timothy, un tipo sarcástico, seco, malhumorado, posiblemente misántropo y bastante cómico, que por ratos me dio vibras de Gregory House, que está disfrutando de sus primeras vacaciones en 150 años, después de que su jefe casi lo matara debido a un error en una misión de campo. La primera noche de sus vacaciones, mientras está en camino a un encuentro sexual con Antoinette, un personaje varias veces mencionado pero jamás visto, conoce a Samantha, una chica extremadamente peculiar: inocente rayando en lo desesperante, ingenua, crédula y extremadamente simple, Samantha es como una esposa de Stepford en esteroides. El encuentro entre ambos es lo que da inicio a la trama, y entre ellos se forma una relación muy cercana y profunda, que se desarrolla maravillosamente a lo largo del libro.

Los treinta y un capítulos se pasan volando, en parte porque son relativamente cortos, pero sobre todo porque están muy bien escritos: no hay una sola palabra desperdiciada y los toques de humor son realmente apreciados. Lo que más me gusto fue la relación entre ambos personajes. Sin entrar mucho en detalles, es una muy compleja y con muchas vertientes. Conforme más leía, más me involucraba con Tim y Sam y más me preguntaba que pasaría entre ellos. La autora juega mucho con los grises y para el final del libro, la naturaleza de su relación no queda clara: ¿es un romance lo que hay entre ellos o más bien el amor que se tienen es más familiar? Fuera lo que fuera, me moría por saber la respuesta, o al menos eso creía.

En cuanto acabé el libro, de inmediato le mandé un mensaje a la autora preguntándole si había una secuela. Ella, muy amablemente, me respondió que efectivamente había una, pero era algo distinta. Verán, ella y otra amiga, una escritora bastante popular en Wattpad, habían unido fuerzas y decidieron juntar sus mundos, es decir, unieron sus libros para formar una especie de universo compartido a la Marvel. La secuela, entonces, incluía a Tim y a Sam, pero también personajes de los libros de esta otra autora, y la historia de todos convergía. La idea me intrigó y a la vez me causó reservas. ¿Qué pensaría de estos otros personajes y cómo se relacionarían con Timmy y Sam, con quien yo ya tenía una relación? No perdí más tiempo y me metí de lleno a la lectura.

¿Recuerdan como les dije que creía que quería saber cómo continuaría la relación entre Timmy y Sam? Bueno, tal vez realmente no quería. Después de leer cinco capítulos, ya tenía mis respuestas y a decir verdad, no estaba del todo contento con ellas. Como escritor, no me queda más que respetar e incluso admirar la visión de ambas autoras, pues puedo notar que el unir sus historias era algo que ambas tenían planeado desde que empezaron a escribirlas. Sin embargo, como lector, no pude evitar sentirme decepcionado y casi traicionado por los eventos ocurridos en este nuevo libro. Los nuevos personajes se sentían como intrusos, invasores en una historia que realmente no los necesitaba, y sus acciones, por ende, se sentían innecesarias. Sin embargo, lo que más me causó conflicto fue el giro que dio la relación entre Tim y Sam. Antes de comenzar el nuevo libro, no sabía exactamente que sucedería, pero sabía que los quería juntos. Basta decir que mi deseo no se cumplió, y en cambio me dieron algo totalmente diferente.

Es importante decir que las decisiones tomadas por ambas autoras son bastante aplaudibles. La historia de amor que sí nos dan es una completamente distinta a cualquiera que se haya visto antes, y los temas que tratan son abordados con delicadeza y aptitud. Con todo y eso, la secuela no pudo hacer otra cosa que decepcionarme, y eso me dio mucho que pensar. Como lectores, recibimos las ideas que el autor nos da, pero cada uno las interpreta de acuerdo a sus deseos, percepciones, gustos, aversiones, etc. En pocas palabras, los escritores hacen su mejor trabajo para llevar sus ideas a las masas, pero son los lectores las que las interpretarán y les darán un significado propio. En mi caso, y como ya lo mencioné, entiendo lo que las autoras querían hacer, pero no logré conectar con este nuevo mundo que me ofrecían.

Todo esto me llevó a preguntarme: ¿qué clase de lector soy? Siempre he sido bueno para anticipar los eventos que vendrán en los libros, pero eso no quiere decir que no disfruto de un buen twist. Sin embargo, y con temas de romances, soy muy testarudo. No solo me pasa en los libros, sino también en las series, y en más de una ocasión me han hecho enfadar separando a una de mis parejas favoritas. Ahora me encuentro en un dilema: ¿debería continuar leyendo el libro, o debería parar? He leído lo suficiente para saber a dónde se dirige la trama, y no estoy seguro de querer continuarla, pues sé que lo único que me espera es más de lo que no me ha gustado. Sin embargo, me causa mucho conflicto dejar un libro inconcluso. Siento que, de alguna forma, me hace un “mal” lector.

Por ahora, creo que lo mejor es darme un tiempo y desilusionarme del romance que había esperado. Tal vez en unas semanas, con una perspectiva nueva, pueda retomar la lectura y no encontrarla tan desagradable. Creo que es importante porque no quiero que la secuela arruine la experiencia tan buena que tuve al leer la primera parte, especialmente porque realmente la disfruté mucho. Mientras tanto, creo que continuaré leyendo otros libros y experimentado con nuevas historias; siempre hay un libro nuevo esperando a ser descubierto. Sin embargo, creo que me mantendré alejado de las historias de vampiros. Creo que, después de todo, realmente no es mi género.