5 cosas malas y 5 buenas de “Juntos, el corazón nunca se equivoca”

Cuando se anunció que los famosos Aristemos tendrían su propia serie, su fanáticos se doblaron de la emoción; el ship que tantos corazones conquistó durante “Mi Marido Tiene Más Familia” continuaría en la televisión y habría Aristemo para rato. Uno de los logros más grandes de estos personajes, más allá de la devoción que despertaron en sus seguidores, fue el lograr un espacio en horario estelar en la que fue, por muchos años, la televisora más tradicional y moralista de México, y que a la fecha sigue transmitiendo programas de calidad cuestionable (te estoy viendo a ti, “La Rosa de Guadalupe”). Pero los Aristemo desafiaron todas las probabilidades y consiguieron un protagónico y, con ello, la oportunidad de continuar el mensaje positivo que comenzaron en su anterior proyecto.

A un día del capítulo final de este breve proyecto, el consenso parece ser uniforme: la serie, si bien dio más Aristemo, no cumplió con las altas expectativas que los seguidores tenían, y aunque es claro que nadie esperó una serie con los Aristemos en cada una de las escenas, tampoco esperaban que parecieran personajes secundarios en el que se supone sería su propio proyecto. Pero ni todo fue completamente malo, ni completamente bueno; abajo, cinco cosas que hicieron genial la serie, y cinco que de plano nada que ver.

Lo Malo

5. El poco desarrollo de Aris

Aris pasó toda su serie o llorando o manejando un coche de Uber. En 26 capítulos, hubo muy poco desarrollo en su vida más allá de las esporádicas escenas en las que parecían recordar sus sueños de ser cantante y su carrera como Youtuber. En su lugar, drama tras drama ocupó la vida de Aris, y mientras su novio vio avances en su vida profesional y sufrió grandes cambios a nivel personal, el pobre Aris no salía de una desgracia para entrar a otra. De los dos protagonistas, Aris fue el que terminó pareciendo más personaje secundario, pues solo gravitaba en las tramas de otros personajes, sin llegar a contribuir significativamente en ninguna. Sus escenas con Temo, que empezaron muy bien y muy constantes, se volvieron cada vez más aisladas, y si bien Temo parecía tener una vida activa en su trabajo y escuela, Aris más bien parecía ir de un trauma a otro. Más de uno hubiera cooperado para hacerle una limpia a este pobre muchacho.

4. El excesivo drama telenovelesco

Los dramas de Televisa siempre son exagerados, algunos hasta rallar en lo ridículo, y este drama casi siempre es inútil, ya que no contribuye nada a la trama a la larga. “Juntos…” no fue la excepción a esta plaga que infecta a todas las telenovelas mexicanas actuales: desde Arqui perdiéndose para ser encontrado un capítulo después, hasta el disparo que sufrieron Aris y Carlota, y que no afectó la historia de ninguna manera significativa, el drama exagerado estuvo solo por estar y quitó mucho tiempo que bien pudo ser dedicado a otras cosas más importantes.

3. La historia de Carlota

El personaje de Carlota fue, desde el inicio, uno de los más extraños. Empezó como amante de Ubaldo por una razón bastante ridícula, a decir verdad. Sus escenas con el político fueron, lógica y adecuadamente, profundamente incómodas y el drama familiar causado por la muerte de su hermano era más interesante cuando Elsa y Olegario lo conducían. Carlota, entonces, parecía ser más un obstáculo para la investigación que una ayuda verdadera. Su romance con Thiago jamás llegó a ser muy convincente, y su amistad con Diego y los Aristemos, por mucho la mejor parte del personaje, fue explorada solo en la superficie y se limitó a las escenas random de pijamadas llenas de Oreos. Y hablando de Oreos…

2. TANTA publicidad

Oreo, Uber, Halls, Trident, Nescafé, Telcel, Claro Video y UVM: todas estas marcas tuvieron más exposición que las Calcomanías durante la serie. Desde conversaciones aparentemente naturales que se convertían en descarados anuncios para las marcas, hasta la cámara desviándose de los personajes para enfocar el logo de las mismas, la publicidad llegaba a arruinar el mood de la serie. Está padre que las marcas consideren a los Aristemos como aliados y líderes para impulsarlas, pero todo con moderación.

1. La muerte de Polita

Polita, la leal y prácticamente heroica mamá de Aris, y una de las aliadas principales de los chicos, era una parte importante de la dinámica de los Aristemos. ¿Cuál fue la razón de matarla? El matar a un personaje principal en una serie normalmente sirve para introducir conflicto en las vidas de los personajes restantes, tal vez enseñarles una lección o retarlos en función a la trama. La muerte de Polita, por el contrario, sirvió solamente para introducir una trama ridícula a más no poder, en la que su fantasma movió cosas de lugar, dejó plátanos en la casa y poseyó el celular de Aris para hablarle a través de la radio. Hubiera sido mejor dejarla como personaje vivo y verla casada con Eduardo, en lugar de matarla y hacerle un funeral muy pobremente atendido, especialmente considerando la enorme familia que se supone tiene en Oaxaca, para después meter una trama sobrenatural que no encajó para nada con el tono de la serie.

Lo Bueno

5. Ubaldo

Si hablamos de villanos de telenovela, podríamos tener alguien mucho peor que Sergio Sendel. Dejando su controversial vida personal aparte, Sendel es un villano por excelencia, y brilla mucho más en proyectos en los que sus villanías no pueden ser tomadas tan en serio. Y es que Sendel, muy consciente del tipo de proyecto en el que está participando, siempre le dio a Ubaldo un tono cómico debajo de la supuesta amenaza que representaba, especialmente en sus escenas con el Pancho de Arath de la Torre, en las que no podía evitar dejar escapar al Vicente Irabien que lleva dormido desde que lo interpretó por última vez en “Una Familia con Suerte”, hace más de siete años. Ubaldo, a diferencia de los Aristemos, se involucró en todas las tramas principales en un momento u otro, y su influencia se extendió a todos los personajes. Sus asesinatos fueron motivo de duda y sospecha durante toda la serie, y aunque el desenlace no podrá evitar ser ligeramente decepcionante, Sendel permaneció entretenido hasta el final.

4. El desarrollo de Temo

De todos los personajes que vienen de “Mi Marido Tiene Más Familia”, Temo es el que más cambios experimentó, pasando de ser un chico sensible y enfocado casi por completo a su relación con Aris, a ser un muchacho mucho más enfocado en su futuro como político y en sus deseos por provocar un cambio. Su experiencia con Ubaldo no solo lo hizo más seguro y decidido, sino que también le dio un panorama más amplio del mundo y lo hizo madurar a nivel profesional y personal. Temo sí creció como personaje durante la serie, y aunque hubiera sido perfecto que Aris hubiera compartido el mismo desarrollo, al menos Temo si terminará la serie mejor de lo que la empezó.

3. Nora

Nuria Bages es una de las mejores actrices de su generación. Es, también, una de las más subestimadas, por lo que verla en un proyecto que realmente la aproveche es un verdadero gusto. Como Nora, Bages conquistó a la audiencia en unos pocos capítulos con una historia de amor que, aunque todavía no completamente confirmada, es más que obvia para todos los que vemos la serie. El tener un romance entre dos mujeres es raro en una serie de televisión, más raro todavía que el tener uno entre dos hombres, y es mucho menos común si se trata de dos mujeres mayores. En manos de otras actrices, Nora pudo ser un personaje aburrido y quejumbroso; sin embargo, Bages la inyecta con tanta humanidad que es imposible no echarle porras y emocionarse cada vez que se reúne con su amada B. Habrá que ver si el desenlace de esta historia es tan bueno como el desarrollo, pero merito a quien lo merece, y Bages es una de las ganadoras indiscutibles de la serie.

2. Matiego

En su breve pero memorable participación en “Mi Marido Tiene Más Familia”, Nikolás Caballero robó cámara y se consolidó como un favorito entre el fandom. Su participación en “Juntos…” ha sido igual de memorable, por sus líneas instantáneamente icónicas y por la relación que parece estar naciendo con Mateo. La química entre los dos actores es muy buena, y sus escenas rápidamente se han vuelto de las más entretenidas. Con tan solo dos capítulos sobrantes y ninguna confirmación oficial de la relación, es un verdadero desperdicio que no hayamos tenido más tiempo con estos dos como pareja, pero los momentos que sí tuvimos valieron la pena. El ambicioso y callado Mateo es perfecto para el inseguro pero extrovertido Diego, y la dinámica que ha nacido entre los dos será uno de los mejores legados que la serie nos deje. #Plangano hasta el fin.

1. Los Aristemos

Aun con todas las oportunidades perdidas y momentos desperdiciados que tuvo la serie, no se puede negar que los Aristemos compartieron más de un momento memorable. Si bien, y discutiblemente ninguno se acerca a los que tuvieron en “Mi Marido Tiene Más Familia” y que hicieron que miles se enamoraran de ellos en primer lugar, “Juntos…” sí nos dio más Aristemo y los mantuvo juntos. Se agradece que no hayan intentado separarlos con algún triangulo amoroso barato o con conflictos innecesarios; en lugar de eso, los Aristemos se ayudaron a superar el bombardeo de dramas que los escritores les lanzaron, y emergieron victoriosos, juntos y sin demasiados rasguños. Y aunque efectivamente la serie se quedó corta en su intento de retratar una vida de pareja, homosexual o de cualquier tipo, en favor de enfocarse en otras tramas, al menos nos dieron una última y básicamente satisfactoria probada de esta innovadora relación antes del inevitable final.