Energía en Icea: del viento, del rayo y del hombre

El Alto Consejo de Energía es una de, si no es que la suprema autoridad en Icea, encargado de regular todos los tipos de energía en la tierra. Formado en los primeros días de la Edad Moderna, casi inmediatamente después de la Ruptura, el Consejo, cuya sede es el monstruoso complejo conocido como el Balecón, ubicado en las afueras de Triquerra, es el salvaguarda de la energía en Icea y la principal razón por la cual los Anargáutas han logrado ascender en los rangos de los reinos.

El ACE, como se le conoce regularmente, está conformado por un Supremo Panel de ocho individuos, dos de cada reino, que toman las decisiones importantes y principales en temas de energía. Debajo de este Panel, hay tres principales áreas, cada una conformada por cuarenta individuos, diez de cada reino, que vigilan, controlan y mantienen las principales fuentes de energía en Icea: el rayo, el viento y el hombre.

Si bien los Anargáutas pueden tomar energía de sus alrededores, principalmente de árboles, plantas, animales y en algunas ocasiones, de la misma agua, la energía humana siempre será la principal fuente de las habilidades Anargáuticas. Aquellos que pertenecen al área de Control Anargáutico, encargados de mantener el control de los Anargáutas, comúnmente llamados Delegados, trabajan en colaboración con las Fuerzas Anargáuticas de cada reino para mantener un control exacto de la cantidad de Anargáutas en cada reino, así como sus identidades y potencial. Los Delegados trabajan directamente con la Universidad Anargáutica, incluso impartiendo algunos cursos y gestionando el uso de energía de cada Anargáuta. En caso de que se requiera la asistencia de los Anargáutas en alguna causa de fuerza mayor, como la llamada Depresión de Triquerra hace más de trescientos años, los Delegados son los responsables de gestionar y dar seguimiento al tema.

El área de Control Eólico, conformada por aquellos a quienes comúnmente se les llama Huracanes, es la responsable de promover el desarrollo de la energía que viene del viento. Son los Huracanes quienes controlan, mantienen y explotan las enormes Norias que le dan su nombre al gran pueblo de Triquerra, de donde proviene la mayor parte de la energía usada en Icea. Los Huracanes constantemente se encuentran en búsqueda de nuevos y mejores diseños para sus Norias, que les permitan generar más y más energía para satisfacer las crecientes necesidades de los hambrientos reinos.

Clásica Noria para generar energía. Se estima que al menos cien iguales a esta existen dentro de los límites de Noria, el pueblo Triquerrense coloquialmente llamado “La Cuna de la Energía”

Por último, el área que muchos consideran la más emocionante y peligrosa de las tres, es la de Control Eléctrico, conformada por las llamadas Centellas, cuarenta mujeres Anargáutas que viajan por los cuatro reinos persiguiendo la lluvia. En el momento en que el rayo de la tormenta ilumina el cielo, las Centellas utilizan sus habilidades Anargáuticas para absorber la energía liberada en la descarga, misma que almacenan en contenedores conocidos como Generadores. Los Generadores tienen distintos usos, entre ellos hacer andar los móviles de los nobles y energizar las ballestas usadas en contra de criminales Anargáuticos; la electricidad, es bien sabido, es la única forma de incapacitar a un Anargáuta. Se dice que, en la Pre-Ruptura, los Generadores eran usados para dar potencia a enormes estructuras hechas de fierro y metal, cuyos propósitos eran variados, pero poca evidencia concisa se ha encontrado para probar su existencia.

La energía que nos rodea, y que cada vez se torna más necesaria en el día a día, es la fuente de la prosperidad en Icea. Cada vez son más las aplicaciones que se encuentran para los distintos tipos de energía, desde presas hasta métodos de transportación e incluso entretenimiento. Los Huracanes se encuentren más abrumados que nunca con esta nueva demanda energética, y muchos creen que no pasará más tiempo antes de que se duplique el número de miembros dentro del área de Control Eólico.

Y es que en esta Edad Moderna en la que vivimos, debemos preguntarnos, ¿a dónde nos dirigimos? ¿A dónde queremos llegar? ¿Hay algo más allá de nuestros reinos? Hace aproximadamente ciento cincuenta años, el científico y filósofo Ulric Barac postuló las siguientes preguntas como parte de su colección de ensayos, “Pensamientos e ideas de un hombre inconforme”: ¿Hay algo arriba de nosotros? ¿Hay algo más allá de nosotros? ¿Qué habrá más allá de las estrellas que iluminan nuestras noches? ¿Algún día habrá la suficiente energía para responder todas nuestras preguntas?

Si Ulric viviera hasta estos días, tal vez su inconformidad sería mayor, pero su sed de respuestas estaría también próxima a saciarse. Después de todo, el mayor avance energético se ha tenido en los últimos cincuenta años y jamás ha habido tanta energía como la hay ahora, no solo en Norias o Generadores, sino en la tierra como tal. Prácticamente todo Anargáuta mayor de sesenta puede declarar que, en los últimos años, la cantidad de energía disponible en la naturaleza ha incrementado considerablemente, y es ahora casi abrumadora. A raíz del evento conocido como La Exención, sucedido hace unos años y en el que una gran cantidad de energía fue liberada sin razón aparente, la necesidad de un mayor estudio en el campo energético se ha vuelto casi una urgencia. No son pocos aquellos que piensan que un exceso de energía sería una crisis sin precedentes, para la cual no estaríamos preparados.

Con este propósito en mente, el ACE se ha enfocado en reestructurar sus rangos, esperando poder ganarle la carrera a la energía, y todo parece indicar que un cambio trascendental viene en camino. Y es que, si decidimos creer los rumores que salen del Balecón, los Huracanes están al borde de un descubrimiento asombroso. Apoyados por Luanda Percival, una de las mecenas más grandes para el desarrollo energético, los miembros del Control Eólico parecen estar en pleno desarrollo de una nueva forma de generación y liberación de energía. Para qué se piensa usar este nuevo desarrollo, es algo que solo ellos pueden responder, pero una cosa es segura: Icea no será la misma después de que estos hallazgos sean develados.

Extracto tomado de “La Energía en Icea: Una Historia Completa”, por Reignald Dodd