“Game of Thrones” y el problema con hacer enojar a tus fans

Ha pasado una semana desde que la octava y última temporada de “Game of Thrones” terminó, pero para muchos, la serie está más viva que nunca. En estos días, parece que no se puede navegar en internet sin toparse con uno de los innumerables artículos, críticas, opiniones o teorías acerca del universo creado por George R. R. Martin.

La octava temporada recibió críticas mixtas, pero el final de la serie, titulado “The Iron Throne” en honor a la silla en torno a la cual giraron muchas de las principales tramas y que fue testigo de algunas de las escenas más memorables de toda la serie (los veo a ustedes, Varys y Littlefinger), fue, en su mayoría, calificado como “débil”. Anticlimático fue otra palabra usada una y otra vez. Decepcionante.

¿Quién hubiera creído, entrando a esta última temporada, que esas serían las palabras para describir el final de la serie televisiva más popular en el mundo? Mucho se ha hablado de que una serie tan exitosa, jamás iba a poder cumplir con las enormes expectativas que los millones de fans tenían acerca de su final. ¿Cómo podía? Sin embargo, los errores de narrativa están a simple vista, y son muy sencillos de identificar.

El problema de la octava temporada de GOT es muy sencillo: David Benioff y D.B. Weiss, showrunners de la serie, se desenamoraron de la historia, ni más ni menos. Fue su decisión acortar las temporadas siete y ocho, a siete y seis capítulos respectivamente; fue su decisión acelerar los sucesos, ignorar los tiempos del universo que ellos mismos desarrollaron y simplemente saltar de una secuencia a otra, ignorando el hecho de que su serie, en sus mejores momentos, destacaba más por el viaje que por el destino. Si se piensa en GOT, por supuesto que las grandes batallas de Blackwater Bay o Hardhome vienen a nuestra mente, pero mentiríamos si no dijéramos que las conversaciones y dramas humanos son tan o más importantes que las batallas. Aquellos intercambios entre Cersei y Tyrion en la estelar segunda temporada, entre Varys y Littlefinger, entre Brienne y Jaime…los fans de esta serie estuvimos con ella por ocho temporadas porque nos importaban estos personajes, y nos dolía cuando morían en batalla.

Y es precisamente este tipo de relación que un fan tiene con una serie, la que nos lleva a llenar el internet de teorías que nos hacen sentir aun más cerca de Westeros. Creo que hay un escritor dentro de cada uno de nosotros; para algunos las palabras llegan más fáciles, para otros es más difícil organizar las ideas, pero todos somos autores, de una forma u otra. Al día de hoy, 1.5 millones de fans han firmado la petición de change.org, pidiendo que se repita la octava temporada de GOT con “escritores competentes”. La petición, que en sus inicios e igual que muchas otras del mismo tipo fue tomada como una muy ridícula broma, ha logrado su objetivo inicial y ahora va por los 3 millones. No creo que llegue a ese número, pero el hecho de que haya llegado a 1.5 millones hace que Hollywood preste atención y enfrente sus decisiones.

Varios actores del show, incluyendo Isaac Hempstead Wright, Kit Harington y Sophie Turner han expresado su enojo ante la petición, llamándola irrespetuosa e insultante para todos aquellos que trabajaron durante dos años en la octava temporada. ¿Lo es? Tal vez. Pero creo que los fans tienen derecho a expresar su frustración de alguna forma, y una petición que no conseguirá nada más que atraer la atención de Hollywood y los involucrados, es una buena forma de hacerlo. Después de todo, estos fans tienen buenos argumentos: la octava temporada, a falta de una mejor palabra, arruinó las que pudieron ser buenas historias, y las apresuró hasta hacerla parecer forzadas y, por lo tanto, falsas.

Pensemos en Jaime, un personaje que ha estado, lenta y seguramente, en un camino de redención por sus múltiples errores. El que el personaje haya decidido abandonar todo y morir en los brazos de Cersei no es algo descabellado, ni imposible. Es un final razonable para este hombre que, igual que el resto de los personajes en GOT, caminó por un angosto sendero entre luz y obscuridad. Sin embargo, el que haya escogido acostarse con Brienne y después abandonarla en medio de la noche para regresar al lado de Cersei, argumentando que nunca le importaron los inocentes de King’s Landing, cuando todos sabemos que se volvió un Kingslayer precisamente para proteger a esos mismos inocentes, y que todo esto haya sucedido en el transcurso de DOS capítulos es un resultado directo de la falta de tiempo y la necesidad de apresurar las historias para cumplir con el deadline.

Jaime es solo un ejemplo del mal manejo que se le dio a estos personajes que hemos llegado a querer. D&D claramente no sabían qué hacer con Cersei en esta última temporada, así que simplemente trajeron a Lena Headey de vuelta para estar de pie frente a ventanas, tomando vino y prácticamente muda, para después morir enterrada bajo los escombros de su fortaleza. Fue un final abrupto y decepcionante para un personaje que es en gran parte responsable por le éxito de la serie, y en un desperdicio de los talentos de la actriz. Si se tiene a Lena Headey, se aprovecha a Lena Headey. Mantenerla fuera de la acción por la mitad de la temporada es como si el entrenador de Argentina sentara a Messi en la final de un Mundial. No hay razón lógica para hacerlo.

Muchas cosas se han dicho de estos fans que firmaron la petición: los han llamado intitulados, ridículos, exagerados y berrinchudos. Yo únicamente los llamaría fans. Después de todo, son ellos los que seguirán hablando del show mucho tiempo después de que haya terminado, son ellos los que escribirán fan fictions y teorías, y desmenuzarán cada escena de la temporada en videos y blogs, intentando encontrar, o incluso inventándose nuevas pistas o easter eggs. Son ellos los que mantienen a Westeros vivo, aun cuando ya no está en nuestros televisores y mientras George R. R. Martin termina de escribir su saga. Y aunque efectivamente hay muchos trolls entre esos 1.5 millones, también los hay en prácticamente todos los fandoms. Incluso Marvel, los más felices del internet, los tienen.

Los fans de “Game of Thrones” han hablado y no están conformes con el final que se les dio. ¿Cuál es la solución? Definitivamente no es rehacer la octava temporada. Sin embargo, uno de los spin-offs ya ha comenzado su producción, y hay otros tres en desarrollo. Tal vez la solución no esté en el Westeros de Benioff y Weiss, sino en el de algún otro soñador que esté por hacer su pitch con HBO. Y quienquiera que sea este personaje, más le vale creer que los fans estarán ahí, esperándolo preparados y hambrientos por más.